Ejecutivos de empresas se centran más en el talento humano a partir de la pandemia

Redefinir propósitos para cuidar al personal, conectar más con el cliente y mantener la productividad con nuevas estrategias han pasado a ser prioridades, según la consultora KPMG

 

La recuperación de la pandemia no significará un retorno a la normalidad, sino que muchos cambios que se generaron llegaron para quedarse, como la necesidad de desarrollar negocios sustentables y amigables con el entorno, la potenciación del mundo digital para poder operar y la confianza en la gente.

De hecho, la importancia de valorar a las personas en los ámbitos laborales -en cuanto a apreciar las relaciones interpersonales y cuidar a los demás- es un indicador que venía creciendo en muchas empresas en los últimos años, pero la crisis sanitaria lo ha llevado al primer lugar en la escala de factores considerados prioritarios por los directores ejecutivos.

Estas conclusiones surgen de la Sexta Edición del CEO Outlook de KPMG, que contó con 1.300 entrevistas a los CEO de las principales economías del mundo y 270 CEO de América del Sur -incluido Uruguay- en el mes de enero, con el objetivo de comprender sus principales preocupaciones, prioridades, retos y expectativas en materia económica y empresarial.

Este año el estudio incluyó un capítulo dedicado al impacto del aislamiento causado por el covid-19 en las empresas, con entrevistas adicionales realizadas en julio y agosto.

Gran parte de los directores ejecutivos considera fundamental mantener la confianza de los empleados, clientes y comunidades para salir adelante, y piensan que para ello deben ajustar sus prioridades en función de los cambios suscitados a raíz de la pandemia.

Esto significa ayudar a construir las bases de una economía verde sostenible y una comprensión profunda de cómo cambiará el comportamiento del cliente de ahora en más y cómo satisfacer las nuevas demandas emergentes.

“Si bien la pandemia ha brindado a las empresas la oportunidad de demostrar cómo pueden marcar una diferencia real en la sociedad, el escrutinio de las acciones corporativas tampoco ha sido nunca más fuerte”, advierte el informe.

Del estudio surgieron tres temas claves, llamadas tres P: Propósito, Prioridades y Prosperidad.

El primer tema se refiere a que la mayoría de los directivos vieron que el objetivo principal de sus organizaciones pasó de ser puramente lucrativo a considerar también su propósito en la sociedad. De hecho, 79% de los encuestados dice que siente una “conexión emocional más fuerte” con su propósito corporativo desde que comenzó la crisis y se cuestionan si actualmente este satisface las necesidades de las partes interesadas en la sociedad.

En cuanto a las prioridades, Álvaro Scarpelli, socio senior de KPMG Uruguay, reafirma que “los líderes comienzan a centrarse más en el componente social durante este período de incertidumbre global”.

Además de enfrentarse a los impactos de la pandemia, los directores ejecutivos reconocen que deben integrar al cambio climático entre sus prioridades, por ser una verdadera amenaza en las próximas décadas. De ahí que las empresas estén dando más importancia a los objetivos ambientales, sociales y de gobernanza de sus organizaciones, en el marco de una economía nueva y sostenible.

El 65% de los encuestados piensa que la gestión de los riesgos relacionados con el clima influirá en si mantienen o no sus puestos de trabajo durante los próximos cinco años. Para avanzar, buscan duplicar los cambios estructurales que han surgido durante la crisis, como por ejemplo, hacer menos viajes de negocios después de la pandemia.

Sobre la prosperidad, 77% de los directores ejecutivos afirma que continuará aprovechando las herramientas digitales, mientras que 73% cree que el trabajo remoto ha ampliado la disponibilidad de su reserva de talentos.

Scarpelli pone el foco en que planificar el futuro es excesivamente complejo. “De ahí que las empresas se centren en la importancia del talento para sustentar y hacer crecer cualquier negocio futuro”, resumió.